Vacaciones cristianas

veranoconcristo

Los Diez Mandamientos de las vacaciones cristianas:

 

Primer Mandamiento: También en los meses de calor amarás al Señor tu Dios cálidamente, sobre todo las cosas, incluyéndote a ti mismo.

 

Segundo Mandamiento: No tomarás vanamente el nombre de Dios, quejándote de las incomodidades del termómetro en baja o en alza, o por la moda o las costumbres, siempre pasajeras.

 

Tercer Mandamiento: Pondrás especial cariño y cuidado en santificar las fiestas en este tiempo de trabajo menor, procurando programarte unas vacaciones con Dios, en el clima suave del amor suyo.

 

Cuarto Mandamiento: Aprovecharás la temporada estival para reforzar los lazos familiares, quizás más relajados o más en tensión durante el resto del año.

 

Quinto Mandamiento: No matarás el tiempo, sino que tu merecido descanso será más cambio de actividad que aburrimiento malsano y atrofiante.

 

Sexto Mandamiento: También en vacaciones, el sexto precepto del decálogo nos llamar a vivir la sexualidad y la castidad según los distintos estados de la vida y según la ley de Dios y de su Iglesia.

 

Séptimo Mandamiento: No robarás un verano inmerecido, ni abusarás de los dones de la naturaleza en contra de Dios, su único dueño.

 

Octavo Mandamiento: Cuidarás especialmente de la lengua durante las vacaciones, evitando el chismorreo, la crítica fácil y la calumnia, siempre más peligrosas que una tormenta de verano.

 

Noveno Mandamiento: También en vacaciones, guarda la pureza del corazón, del cuerpo, de la mente, de la imaginación, de los pensamientos y de los deseos.

 

Décimo Mandamiento: No desearás vacaciones desproporcionadas, pero procurarás tener lo que merecéis tú y tu familia, sin olvidar a los que este año tampoco podrán veranear.

 

Tomado de Ecclesia digital

Sangre de misericordia

sangrejesusEl mes de julio está consagrado a la devoción a la “Preciosa Sangre de Ntro. Señor Jesucristo”, sangre de redención, de perdón y misericordia.

Los Misioneros de la Preciosísima Sangre, fundados por San Gaspar del Búfalo (1786-1837), así como los PP. Pasionistas, fundados por San Pablo de la Cruz  (1694-1775), son grandes propagadores de esta devoción.

En el Año Jubilar de la Misericordia recordamos esta devoción, centrada en la entrega radical de Cristo en la cruz, para –por su sangre derramada- alcanzarnos la redención, el perdón de nuestros pecados y la misericordia infinita del Padre.

Reproducimos el himno de Laudes del Propio de la Liturgia de las Horas de la Congregación de la Pasión, para el día de su fiesta, el 1 de julio.

Esta es la sangre de Dios
en la heridas de Cristo;
es la locura de amor
que Dios nos mostró en su Hijo.

Que no tema el pecador,
ante el amor infinito,
ved que Dios se ha desbordado
y que en la Cruz se ha vertido. 

El corazón palpitante
cuando no tuvo latido
se abrió para dar al mundo
la sangre del sacrificio.

Oh sangre que reconcilia
cielo y tierra divididos,
sangre del divino Esposo
memorial de su martirio.

Oh sangre de Eucaristía
en labios enrojecidos, 
sangre de Cristo preciosa
pacto de los elegidos.

¡Gloria y eterna alabanza
al Redentor que ha sufrido,
a ti, Jesús, nuestro amor
hasta el último suspiro! Amén.

Que la sangre preciosa de Cristo, entregada en la Eucaristía, alcance la paz y la concordia a todos los pueblos de la tierra y sea posible en la Iglesia vivir la misericordia y extenderla hasta los confines del mundo.

Ramón Llull: viajero de la fe y del saber

ajubilarEntre las múltiples actividades organizadas con motivo del VII centenario de la muerte del Beato Ramón Llull, la diócesis de Mallorca ha organizado la exposición “Ramon Llull, viatger de la fe i del saber”, del 7 de junio al 6 de agosto de 2016, en una singular muestra de arte contemporáneo.

La exposición se extiende por cinco iglesias del centro de la ciudad de Palma: la Basílica de Sant Francesc, Parròquia de Santa Eulàlia, Parròquia de Santa Creu, Església dels Sagrats Cors y nuestra Església de la Mare de Déu del Socors, donde se muestran las obras de cinco artistas: el cubano Alexis Leiva Machado (Kcho) (Isla de Pinos, 1970), los mallorquines Bernardí Roig (Palma, 1965) y Susy Gómez (Pollensa, 1964); la canaria Concha Jerez (Las Palmas, 1941) y el portugués Vasco Araujo (Lisboa, 1975), que expone en el Socors.

El conjunto de obras quiere ser un nexo entre el genio y la obra de Ramón Llull y la expresión viva del arte contemporáneo, trasladando éste fuera de la manifestación en una galería de arte o un museo y enmarcándolo en un templo o lugar de culto. Diálogo fecundo, al fin, entre la fe y la cultura; invitación a la peregrinación –siempre el hombre es homo viator– para contemplar un diálogo abierto a la novedad y la rabiosa actualidad de un genio como el de Ramón Llull. La inquieta búsqueda de la verdad del beato, su afán por universalizar el valor de las ideas se yuxtapone con la visión personal y profunda del artista contemporáneo y se hace diálogo y encuentro, desde el respeto a la individualidad.

La muestra, de la que es comisario el galerista  Joan Guaita, reconocido promotor del arte contemporáneo, está avalada por el Pontificio Consejo para la Cultura.

El pasado 7 de junio se inauguró la muestra en la Basílica de San Francisco, de Palma, donde reposan los restos del beato Llull, con la presencia del arzobispo Carlos Alberto de Pinho Moreira Azavedo, delegado del Consejo Pontificio para la Cultura, que impartió una conferencia, presentando la exposición, y del obispo de la diócesis de Mallorca, Mons. Javier Salinas. Al término de este acto las autoridades presentes hicieron una gira por las iglesias de Palma, donde se exponen las obras, alcanzando un elevado reconocimiento.

En nuestra iglesia del Socors fueron recibidos por el P. Prior, José Luis Ovejero.

Desagravio a la Mare de Déu dels Desamparats

socors16Querida Madre:

Tú sabes mejor que todos que aquí, en este rincón de la Ciudad de Palma, tienes solar y trono en el corazón de muchos cristianos, en especial de cuantos sienten a la noble tierra del Reino de Valencia en las honduras de su corazón. Desde el siglo XVIII los hijos de Valencia y muchos, muchos, incontables fieles, han venido a buscar tu rostro y tu ternura, a través de la venerable imagen de tu amparo y consuelo. En el Socors de Palma se han encontrado contigo multitud de desamparados y te han aclamado y venerado en tu fiesta, el segundo domingo del mes de mayo, y han solicitado tu intercesión en la fiesta de la Comunidad autónoma de Valencia en el mes de octubre, durante años, para pedir por la convivencia, la paz, el progreso de la tierra que les vio nacer o que vio nacer a sus mayores.

Tú sabes de cuantos abren la puerta del Socors y se encuentran contigo, dejándote –a veces- sólo una mirada, balbuciendo una oración, trazando el signo de la cruz, lanzándote un beso… El Socors es tu casa y, por ello, casa de todos.

Y nos duele, nos duele hasta las honduras del alma que hayan utilizado tu imagen para humillar a los creyentes; nos duele y nos confunde que la imagen preciosa y purísima que Dios nos ha regalado, para consuelo y amparo de sus hijos, la hayan utilizado con tanta inquina y odio, con tanta vulgaridad y tanto asco, para defender lo indefendible, la confusión de la condición y la dignidad del hombre y la mujer en esta locura siniestra que está rompiendo a la criatura humana, a la familia, a los valores que emergen del evangelio.

No tendrán nuestro odio. Eso nunca. Tendrán –eso sí- nuestra confusión, nuestro dolor, incluso nuestra incomprensión ante tanta siniestra mentira y tanta locura. Pero no vamos a permitir que brote en nosotros una pizca siquiera de odio y de venganza.

Y no podrán negarnos que escribamos estas letras para desagraviarte, confesándote nuestro amor, profundo, único, de hijos a su Madre. Unas letras para decirte, Madre de Jesús y Madre nuestra, Madre de la Iglesia, de los cristianos todos; Mare de Déu dels Desamparats, “eres el orgullo de todos los valencianos, sin excepción, de todos” (Card. Cañizares) y eres el puerto y consuelo de cuantos caminamos por la vida creyendo que es posible el perdón, la reconciliación, la paz, la armonía entre los que van construyendo la historia, a pesar de hacerlo desde frentes diversos, sin que nadie insulte a nadie, respetando la pluralidad y la diferencia, aunque no estemos de acuerdo.

“Ampáranos, Señora y Madre nuestra. Ampara a nuestras familias, a nuestros pueblos, a nuestra España, a nuestro mundo actual.

Aleja guerra y discordias. Une los corazones divididos con la alegría de sentirse, junto a Ti, hijos tuyos. Da, a los que tienen y pueden, ojos de misericordia, y corazón abierto. Da a todos pan, abrigo y amoroso hogar. Da salud a los enfermos, paciencia en el dolor a los que sufren, consuelo a los tristes, ilusión a quienes la han perdido. Aparta de las mentes el error, y de los corazones la debilidad. Mueve a los pecadores a volver en sí, y a los justos a virtud más alta. Haz que vivamos cantándote y que vayamos, con tu nombre en los labios, a contemplarte en la gloria junto a tu Hijo Jesucristo, que, con el Padre y el Espíritu Santo, vive y reina, Dios, por los siglos de los siglos. Amén”.

(Oración de D. Marcelino Olaechea  y Loizaga, arzobispo de valencia -1946-1966-)

Corazón de Jesús

corazon«¡No olvidemos el amor de Dios, el amor de Jesús: Él nos mira, nos ama y nos espera. Es todo corazón y todo misericordia. Vayamos con confianza a Jesús, Él nos perdona siempre» (Papa Francisco)

La «máxima expresión humana del amor divino» que es el Corazón de Jesús, como nos dice el Papa Francisco, es celebrada con toda solemnidad en nuestra iglesia del Socorro. Recogemos con ello la hermosa tradición del culto al Sagrado Corazón que, de manera destacada, desde finales del siglo XIX, se ha sostenido en este templo.

Fueron los agustinos llegados desde el Monasterio de El Escorial, cuando recuperaron las iglesias de su antiguo convento del Socors, de las que fueron despojados con la desamortización de Mendizábal, los que promocionaron esta devoción con la fundación de la Archicofradía de la Guardia de Honor al Sagrado Corazón de Jesús, en 1898. El centro del culto era la adoración al Corazón eucarístico de Cristo. La solemne celebración anual del culto eucarístico de las XL Horas era el acto central y multitudinario de los hermanos, que llegaron a ser 2.800. Ya antes la  extraordinaria obra eucarística del siervo de Dios D. Miguel Maura, sacerdote de la diócesis de Mallorca, tuvo en este espacio mucho que ver con la evolución del culto a Jesucristo en la Eucaristía y a esta concreta devoción del amor manifestado en su Corazón.

Actualmente, con motivo de la solemnidad en el primer viernes del mes de junio, se celebra un Triduo de preparación con exposición mayor del Santísimo Sacramento y misa vespertina. El día del Sagrado Corazón de Jesús se celebran dos eucaristías. Una en la mañana, concelebrada por la comunidad agustiniana, y la misa solemne de la tarde.

Esta solemnidad y el mes de junio, consagrado especialmente a la contemplación de este misterio de amor insondable, son una invitación a ir a Jesús, a la contemplación de su amor, de su corazón misericordioso, donde el creyente alcanza la salvación. El Corazón de Jesús no es un símbolo imaginario, sino el centro del que mana la salvación para toda la humanidad.

El Corazón de Jesucristo es el símbolo por excelencia de la misericordia divina, del que brota el perdón y la vida para todos. La fuerza del amor de Jesucristo da vida y resucita al hombre, lo eleva, lo lanza a la esperanza en su capacidad de construir un mundo nuevo, un mundo más justo y más bueno, porque el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado; porque sólo en Jesús alcanzamos a comprender toda la hondura del latido del hombre, su anhelo más profundo, que siempre es un anhelo de paz y de concordia, de libertad, de justicia y de bondad.

En el Año Jubilar de la Misericordia celebramos el amor de Jesucristo, significado en su Corazón; amor que nos da vida y resucita; que nos lanza al futuro desde un presente nuevo, cargado de esperanza. El amor de Jesucristo, el Corazón de Jesucristo, desde donde nos mira, donde nos espera, donde nuestras heridas alcanzan la salud y el pecado perdón.

Que la experiencia de compasión que podemos gozar en el Corazón de Jesús nos ayude a todos a ser mansos y humildes de corazón y alcanzar nuestro descanso en Él, para ser compasivos y misericordiosos con nuestro prójimo.

Corpus Christi

corpus16Fue a finales del siglo XIII, en Lieja (Bélgica), en el entorno de la abadía de Cornillon, donde surgió un fuerte movimiento de devoción y culto a la Eucaristía, estableciéndose algunas costumbres como la exposición y bendición con el Santísimo Sacramento. Y este movimiento fue impulsado por la priora de la abadía, la agustina Santa Juliana de Mont Cornillon.

Juliana había nacido en Retinnes, cerca de Liège (Bélgica), en 1193. Educada por las monjas agustinas en Mont Cornillon, profesó en el mismo monasterio, llegando a ser superiora de la comunidad. Impulsó la devoción a la Eucaristía, promoviendo la institución de una fiesta en su honor. Acogida la idea por el obispo de Lieja, Roberto de Thorete, se extendió por todos los Países Bajos y Alemania.

El Papa Urbano IV (Jacques Pantaleón), que había sido archidiácono de Lieja, y conocía de primera mano el movimiento eucarístico de Cornillon, impresionado también por el famoso milagro eucarístico de Bolsena, cerca de Orvieto, donde estaba la corte papal,  hizo que se extendiera la fiesta del Corpus Christi, fijándola para el jueves después de la octava de Pentecostés y otorgando muchas indulgencias a todos los fieles que asistieran a la Santa Misa y al oficio. Fue el Papa Urbano IV quien encargó el oficio divino de la fiesta a Santo Tomás de Aquino.

La muerte del Papa Urbano IV no permitió que se difundiera la fiesta como se había deseado, hasta que el Papa Clemente V ordenó de nuevo, en el concilio general de Viena (1311), la expansión de esta fiesta. A partir del siglo XIV se datan las primeras procesiones en honor de la Eucaristía.

Fue el Concilio de Trento quien decretó que todos los años se celebre esta solemnidad y el Santísimo Sacramento procesionado públicamente, expresando de esta manera la adoración a la presencia real de Cristo en la Eucaristía y el agradecimiento por este don, en el que se hace presente la victoria y triunfo de la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

La fiesta del Corpus Christi se celebra en la Iglesia Latina el jueves siguiente al domingo de la Stma. Trinidad. En España, desde hace unos años, se celebra el domingo siguiente, manteniéndose el jueves propio en lugares destacados de esta celebración como Toledo o Granada.

La manifestación solemne de la Eucaristía por calles y plazas, acompañada por la devoción de los fieles, es una expresión de adoración y de acción de gracias. La procesión es una prolongación de la celebración eucarística.

Los cristianos sabemos que toda Eucaristía conmemora la muerte y resurrección del Señor, donde Él se nos entrega como alimento para el camino, como verdadero “viático” para la vida cristiana, para caminar con su presencia en nosotros. Y sabemos que la Eucaristía es un reclamo para el ejercicio de la caridad. Que no podemos comulgar con Cristo si no comulgamos con nuestro prójimo sufriente. Que contemplarle en la Eucaristía y adorar su presencia, es agilizar los ojos y el corazón, para descubrirle después y amarle y servirle en el hermano necesitado. Si esto no es así la procesión del Corpus y su celebración se quedará en un espectáculo precioso, pero no conducirá a la vida, ni cambiará la historia, ni agilizará la presencia evangelizadora de la Iglesia.

En estos tiempos tan convulsos para la Iglesia y la sociedad, tan extraños, donde se dan de bruces en un choque cultural sin precedentes diversas interpretaciones y manifestaciones de ser hombre y mujer en el mundo, de la configuración de las relaciones humanas, de las relaciones entre los colectivos y las sociedades, de los pueblos y las naciones… en el corazón de un creyente resuenan con especial intensidad aquellas palabras del Apóstol Pablo en su carta a los Romanos: “Pues sabemos que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto. Y no sólo ella; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, nosotros mismos gemimos en nuestro interior anhelando el rescate de nuestro cuerpo. Porque nuestra salvación es en esperanza; y una esperanza que se ve, no es esperanza, pues ¿cómo es posible esperar una cosa que se ve? Pero esperar lo que no vemos, es aguardar con paciencia. Y de igual manera, el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos cómo pedir para orar como conviene; mas el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables.” (Rom 8, 22-26).

Y el cristiano espera, espera siempre, anhelando siempre… Gime y sufre el mundo con dolores de parto y la espera se hace reto, tarea, combate, lucha, en el ejercicio de la justicia y la caridad, estableciendo espacios de libertad y de concordia, transmitiendo compasión y ternura y misericordia. El Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza, como dice el Apóstol, y lo vivimos en Iglesia, en comunión profunda con los hermanos que creen y esperan. Esto es hacer Eucaristía, hacer presente el Corpus Christi en una procesión de esperanza, día a día, esfuerzo tras esfuerzo, entrega tras entrega.

Que la fiesta del Corpus nos ayude a todos a vivir con espíritu verdaderamente eucarístico, para construir un mundo mejor.

Impresionante Santa Rita 2016

srita1Un año más en la Iglesia de la Mare de Déu del Socors de Palma de Mallorca hemos vivido unas intensas jornadas de oración y de piedad cristiana en torno a la figura de Santa Rita de Casia. El fenómeno ritiano en Mallorca es singular y tiene difícil explicación año tras año, más en estos tiempos tan extraños que nos tocan vivir. Algunos lo explican diciendo que es época de crisis, pero lo cierto es que el fenómeno de esta devoción tiene a sus espaldas siglos de expresión, que escapa a las simples explicaciones de sus observadores. Que Santa Rita atrae siempre a una impresionante masa de fieles año tras año y el fenómeno no se puede circunscribir a los días de la novena y fiesta; que siempre es espectacular, llamativo, extraordinario. Porque más allá de las fechas señaladas de mayo, día tras día, mes tras mes, la imagen de Santa Rita y su capilla es visitada, con un goteo incesante de fieles en nuestra iglesia, y tras ellos, esa carga de oración, de expectación, de gozo o de lágrima, que busca en la Santa de Casia el hilo del bálsamo y del consuelo, de la armonía y de la paz, de la intercesión y el favor del cielo.

En este mes de mayo, desde el día 13, en que celebramos la fiesta de Ntra. Sra. del Socorro, titular del templo, y hasta el día 21, ha sido incesante la presencia de fieles en los cultos de la tarde con motivo de la novena celebrada en su honor; más llamativa la afluencia el día 21 con la tradicional bendición de rosas. ¡¡¡Las rosas de Santa Rita!!! Se cuenta que siendo ya muy anciana y enferma, fue a visitarla en su monasterio de Casia una amiga del vecino pueblo de Roccaporena, donde la Santa había nacido. Y al preguntarle la amiga si deseaba alguna cosa, la Santa le dijo que deseaba una rosa de su jardín de Roccaporena. La vecina pensó que la santa deliraba, pues se encontraba en uno de los días más crudos del invierno. Al volver a Roccaporena y pasar por delante de la que fue casa de Rita, la vecina comprobó –asombrada- el rosal florecido con unas espectaculares rosas que, sin dudarlo, recogió y llevó de inmediato a Casia, para consuelo de la Santa.

La rosa hermosa, de bello color y olor, el suave aroma de la fe, de la esperanza y de la caridad; el aroma de la profunda confianza en Dios. Es un canto a la actitud radical de Santa Rita a lo largo de su vida. Y las espinas, que acompañan a la hermosura de la flor. No hay vida sin espinas, como no existió latido en el vivir de Santa Rita, sin que fuera acompañado por el dolor, la prueba y la dificultad. Y ahí la fortaleza de esta mujer ejemplar que vivió en todos los estados de vida con una impresionante entereza, cargada de virtud y con una asombrosa entrega al servicio de la caridad para con los pobres y necesitados.

Santa Rita no requiere de anuncios de periódico, de reclamos publicitarios… La normalidad, la sencillez, la grandeza de lo cotidiano, vivido en silencio y con una gran dosis de verdad y rectitud, hace posible que los fieles, de toda clase y condición, de toda edad y situación se acerquen a ella, en un silencio que llama la atención siempre en propios y extraños; que provoca asombro e inquietud… ¿Qué tiene Santa Rita? ¿Qué puede Santa Rita? Y no hay respuesta fácil, sino simplemente el silencio y el asombro y ser espectadores y protagonistas de esa larga fila de fieles, inacabable, que a lo largo del día de su fiesta; como la cantidad de fieles que participan hora tras hora en las misas de la mañana que celebran los PP. Agustinos del Socors, la atención al confesionario, la petición de oraciones, de bendiciones sobre objetos de devoción… El grupo intachable de devotos que se entregan a la Santa, para atender a tanto peregrino, a tanto devoto… Lo hemos dicho desde el comienzo: IMPRESIONANTE SANTA RITA.

Manden ustedes observadores, a sociólogos, a periodistas, a comentaristas… Que intenten dar una explicación a fenómeno tan singular. No se queden en la masa de fieles, de devotos, de curiosos, tal vez. Lleguen al corazón de cada uno, a cada latido, a cada esperanza. Hay un misterio de hermosura, de anhelo de Dios y de paz, de concordia y fraternidad; un anhelo de ternura, de acogida, de caricia de Dios, que Santa Rita sabe alcanzar –misteriosamente- a cada corazón, a cada latido que se pone ante ella y reclama atención.

Y los Agustinos del Socors, siendo conscientes de la fuerza espectacular de la devoción popular, se gastan y desgastan en servir a tanto corazón y a tanta devoción como día a día, mes a mes, año tras año, llega a esta iglesia del Socorro.

La alegría del amor

papafranciscoAsí es la traducción de la exhortación última del Papa Francisco, publicada recientemente. Como él indica dedicada a los esposos cristianos y a todos los fieles laicos. Está escrita en un lenguaje sencillo y muy cercano, texto que se puede leer sin necesidad alguna de preparación teológica.

Señalaremos ideas y textos  que pueden resultar más interesantes de los cuatro primeros capítulos.

Señala el Papa Francisco como telón de fondo: “La alegría del amor que se vive en la familia es también el júbilo de la iglesia. El anuncio cristiano de la familia es buena noticia”.

En el Sínodo de la familia, ya se señalaba la importancia del matrimonio y la familia en el mundo actual, atendiendo a la diversidad de culturas y tradiciones.

El texto del Papa, pretende ser: aliento, estímulo y ayuda a la familia en su entrega y dificultades, en el contexto del Año de la Misericordia. Se busca construir hogares sólidos, basados en la generosidad, la fidelidad, la paciencia, el compromiso según el plan de Dios.

Hace el Papa en el capítulo 1º un recorrido de la familia y en matrimonio en la Biblia: en el Génesis, Los Salmos, El Cantar de los Cantares y el Nuevo testamento. Señala la familia como imagen de la Trinidad divina. “La pareja que ama y genera la vida es la verdadera escultura viviente  de Dios creador y salvador”. La familia, la casa debe ser “iglesia doméstica”, donde se ore, se celebre y se ame. Debe ser lugar de catequesis, siendo los padres maestros de la fe de sus hijos, tomando como modelo a la Sagrada Familia de Nazaret. “La familia está llamada a compartir la oración cotidiana, la lectura de la Palabra de Dios y la comunión eucarística para hacer crecer el amor”.

En el 2º capitulo: Realidad y desafíos de las familias, se señalan los peligros de individualismo, vida acelerada, relativismo, falta de orientación y de principios, se impone el todo vale, falta de estabilidad, dejarse llevar por los capricho y los sentimientos, tener como metas el tener, el disfrutar y el placer. Vivimos en una cultura que no enseña el amor y la entrega, cultura de lo provisorio, que tiene miedo de los compromisos permanentes. El amor no debe entenderse como las redes sociales a las que uno se conecta, se desconecta y se bloquea a gusto del consumidor. En necesario dejar de lado el “narcisismo” y ser capaces de mirar más allá de nosotros mismos, de nuestros deseos e intereses.

El debilitamiento de la fe y de la práctica religiosa también afecta a las familias, que viven “la ausencia de Dios”. Familia y hogar son dos realidades que se reclaman mutuamente.

Tarea de la Iglesia debe ser: comprender, consolar e integrar a las familias para que todas sientan la misericordia de Dios. No debe olvidar la familia su función educativa y su tarea en la iniciación de la fe en sus hijos. “No podemos renunciar a proponer el matrimonio con el fin de no contradecir la sensibilidad actual, para estar a la moda o por sentimiento de inferioridad…la idealización del matrimonio no ha hecho que sea más deseable y atractivo”.  Hemos de ver el matrimonio como algo dinámico capaz de desarrollo y realización personal y no como una carga. “La fuerza de la familia  reside esencialmente en su capacidad de amar y enseñar a amar”.

En el capítulo 3º se nos dice: que Jesús tiene puesta su mirada de amor en la familia y la familia debe tener su mirada puesta en Jesús, sólo así podrá entender su misterio a la luz del amor de Dios-Padre que se hace ternura, amor, cercanía palpable en Jesucristo. El Papa Benedicto XVI, decía: “El matrimonio basado en el amor exclusivo y definitivo se convierte en el icono de la relación con su pueblo y, viceversa, el modo de amar de Dios se convierte en la medida del amor humano”.

La familia es santuario de la vida, en ella es engendrada y cuidada, debe protegerla desde su inicio hasta su ocaso y es lo más contrario y doloroso que en ella se destroce y se niegue al niño el derecho a vivir. La Iglesia se presenta como “familia de familias”, cada familia es un bien para la iglesia  y la Iglesia un bien para las familias Los padres por el matrimonio se convierte en ministros educativos formando a sus hijos. “Con íntimo gozo y profunda consolación, la Iglesia mira a las familias que permanecen fieles a las enseñanzas del Evangelio, agradeciéndoles el testimonio que dan y alentándolas”.

Capítulo 4º. Releamos el himno a la Caridad de I Cor 13, 4-7. “Nunca hay que terminar el día sin hacer las paces en la familia….Solo un pequeño gesto, una caricia…, nunca terminar el día en familia sin hacer las paces”.

Después del amor a Dios el amor conyugal es “la máxima amistad“, que vive la ternura, la intimidad, la estabilidad, la vida compartida, el compartir y construir juntos toda la vida. “En el matrimonio conviene  cuidar la alegría del amor”. “En la familia es necesario usar tres palabras. Quisiera repetirlo. Tres palabras: permiso, gracias, perdón. ¡Tres palabras claves! Hijo trátate bien…, no te prives de pasar un día feliz”.

DIEZ CONSEJOS PARA EL DÍA A DÍA

  1. Es bueno darse siempre un beso por la mañana.
  2. Bendíganse todas las noches.
  3. En la familia están también el suegro, la suegra y todos los parientes del cónyuge, Eviten verlos como competidores, como seres peligrosos, como invasores.
  4. Deben tener alguna salida juntos.
  5. Compartan las tareas domésticas.
  6. Esperen al otro y recíbanlo cuando llegue.
  7. Deben descubrir que una crisis superada no lleva a una relación con menor intensidad, sino a mejorar, asentar y madurar el vino de la unión.
  8. Respeten las tradiciones y costumbres de su cónyuge.
  9. Tengan gestos de preocupación por el otro y demostraciones de afecto.
  10. Recuerde que los hijos son un maravilloso don de Dios, una alegría para los padres y la Iglesia.

P. José Luis Ovejero

San Agustín y la Pascua

agustinpascua“Comenzad a realizar en el espíritu, viviendo santamente lo que Cristo nos manifestó mediante la resurrección de su cuerpo. Pero no lo esperéis ahora; es decir, no esperéis ahora la realidad misma, la verdad, la incorrupción de la carne; es el salario de la fe, y el salario se otorga una vez acabada la jornada”.

Sermón 229 E, 4

“Aprended y retened cuál es la esperanza de los cristianos, por qué somos cristianos. No lo somos para buscar una felicidad terrena, que no falta muchas veces a los ladrones y criminales. Somos cristianos para otra felicidad que recibiremos cuando ya hayamos pasado totalmente la vida presente”.

Comentario a los Salmos 62, 6

“Si se elimina la fe en la resurrección, perecen todas las enseñanzas cristianas… Si los muertos no resucitan, no tenemos esperanza de una vida futura; pero si los muertos resucitan, habrá una vida futura”.

Sermón 361,2, 2

“Si dijéramos que la carne ha de resucitar para sufrir de nuevo hambre, sed, enfermedades y fatigas, para estar sometida a la corrupción, justamente deberías negarte a creerlo. (…) Resucitará una carne incorruptible; una carne sin defecto, sin deformidad, sin mortalidad, ligera, sin peso. Lo que ahora te causa tormento, allí te servirá de adorno”.

Sermón 240, 3

“Lo que en ÉL se hizo el tercer día, se hará en nosotros al final del mundo. Queda aplazada la esperanza de nuestra resurrección, pero no suprimida”.

Comentarios a los Salmos, 34, s.2, 1

“Pues no hubiese resucitado de no haber muerto, y no hubiese muerto si no hubiese nacido; por esto el hecho de nacer y morir existió en función de la resurrección (…) Cristo el Señor, en el hecho de nacer y de morir, tenía la mirada puesta en la resurrección; en ella estableció los límites de nuestra fe. Nuestra raza, es decir, la raza humana, conocía dos cosas: el nacer y el morir. Para enseñarnos lo que no conocíamos, tomó lo que conocíamos”.

Sermón 229 H, 1

“La resurrección de los muertos es creencia propia de los cristianos. Cristo, nuestra cabeza, mostró en sí mismo esta resurrección, y nos otorgó una prueba de lo que creemos para que los miembros esperen en sí mismos lo que ya tuvo lugar en la cabeza”.

Sermón 241, 1

“La fe de los cristianos se reduce a creer en la resurrección de Cristo”.

Comentario a los Salmos 120, 9

“Fue la carne la que murió, la que resucitó, la que colgó del madero, la que yació en el sepulcro y ahora está sentada en el cielo”.

Sermón 238, 2

“La resurrección de Cristo encierra el misterio de la vida nueva”.

Sermón 229 E, 2

“Después de resucitar se apareció a los discípulos y subió al cielo, donde está sentado a la derecha del Padre, y ya no volverá más que al final de los tiempos a juzgar a vivos y muertos; pero ha de venir revestido de gloria, no en la debilidad; vendrá a otorgar el reino, no a solicitar hospitalidad. ¿Te olvidas de que, cuando venga a entregar el reino ha de decir: Cuando lo hicisteis con uno de mis pequeños, conmigo lo hicisteis? Él, aunque rico, sigue estando necesitado hasta el fin del mundo. Tiene necesidad, sí, pero no en la cabeza, sino en sus miembros. (…) Él está entre nosotros en sus miembros; está entre nosotros, en nosotros mismos”.

Sermón 239, 7

“Él resucitó primero para que tuviésemos un motivo para esperar”

Comentario a los Salmos 125, 4

“Si tanto nos llenan de gozo estos días pasajeros en los que recordamos con devota solemnidad la pasión y resurrección de Cristo, ¡qué dichosos nos hará el día eterno en que le veremos a ÉL y permaneceremos con ÉL, día cuyo solo deseo y expectación presente ya nos produce alegría”.

Sermón 229 D, 2

“Podemos amarlo, podemos desearlo; en esta peregrinación podemos suspirar por tan gran bien; no podemos pensarlo ni explicarlo de manera digna con palabras. Yo, al menos, no puedo. Por tanto, hermanos míos, buscad a alguien que pueda, si es que podéis encontrarlo y llevadme a mí como discípulo a vuestro lado”.

Sermón 236, 3

“Allí descansaremos y contemplaremos, contemplaremos y amaremos, amaremos y alabaremos: he aquí lo que será el fin que no tiene término”.

La Ciudad de Dios, 22, 30

Cuidar el patrimonio

patrimonioNadie duda del impresionante patrimonio histórico artístico que se guarda entre los muros de la iglesia de Ntra. Sra. del Socorro, en Palma de Mallorca, al cuidado de la Orden de San Agustín. En los últimos años ha sido grande el esfuerzo de la comunidad agustiniana en mantener, preservar e, incluso, restaurar este patrimonio, preciosa herencia de nuestros mayores, con el reconocimiento, ante todo, de los fieles asiduos al culto en el templo, pero también el de cuantos con interés se acercan a visitar el templo.

En estos tiempos de crisis, tan difíciles para todos, mantener el patrimonio cuesta más –si cabe–, porque no siempre afloran donativos suficientes, y más cuando la solidaridad con hermanos necesitados es la mejor y más evangélica orientación de nuestra limosna en tiempos de crisis y siempre.

Al paso de los años creemos que cada vez que hemos intervenido para la restauración de alguna pieza, ha sido por causa objetivamente necesaria, a juicio de los técnicos. Y con mucho esfuerzo, dependiendo siempre de la administración de nuestra Orden y las aportaciones de los fieles, hemos ido enfrentando gastos y gastos, sin desatender –jamás- las necesidades de los pobres, a través de las Campañas organizadas por la iglesia y siempre en comunión con la diócesis.

Y en los últimos años no han sido pocas las piezas restauradas en nuestra iglesia, siendo las más importantes:

  • Limpieza de todos los retablos del templo.
  • Imagen de Ntra. Sra. de la Esperanza (s. XV-XVIII).
  • Imagen del Cristo yacente (s. XVII).
  • Imagen del Cristo del Coro (s. XVIII).
  • Portada de la calle del Socorro.
  • y distintas piezas de orfebrería.

Desde hace un año estamos restaurando el retablo de la coronación de la Virgen, bajo el órgano del siglo XVIII. El conjunto del retablo había sufrido el deterioro de un muro interior, de piedra marés, provocando su desplazamiento y el peligro posible de desplomarse el camarín, donde recibe culto el misterio de la coronación de la Virgen María. Aparte de esto algunas piezas del retablo habían sufrido hace años una desafortunada y no acabada intervención. Restaurar el conjunto va resultando una obra lenta por la cuantía que supone.

Los agustinos del Socorro de Palma son conscientes de que lo primero y principal es atender a las necesidades de los pobres y esto lo saben los fieles del Socorro, que siempre responden a cada llamada con una generosidad, digna de reconocimiento. También es verdad que somos más discretos a la hora de pedir colaboración  cuando del patrimonio histórico-artístico se trata.

De hecho hemos intentado, en otras ocasiones, a través de eventos culturales, como conciertos, invitar los fieles a colaborar con el pago de una entrada. Nunca es suficiente.

Con motivo de la novena y fiesta de Santa Rita de Casia en el mes de mayo de 2016, hemos organizado un concierto a celebrar el viernes 27, en el salón de actos del colegio San Francisco, a las 20,00 h. La recaudación de dicho concierto se destinará a la restauración del retablo de la coronación.

Las entradas, a 15,00 €, pueden adquirirse en la sacristía del Socorro y la secretaría del colegio San Agustín. Confiamos en la generosidad de los fieles, una vez más y de cuantos se sientan solidarios con el cuidado del patrimonio histórico y artístico, heredado de nuestros mayores.

Tienen más información en el cartel que publicamos en esta web.